La calidad del aire en España en 2019 mejora levemente con respecto al año anterior.

La calidad del aire en España en 2019 mejora levemente con respecto al año anterior.

El Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) publicó recientemente en su página web el Informe de Evaluación de la Calidad del Aire en España correspondiente al año 2019.


En 2019 se reduce el número de zonas evaluadas que registran valores superiores al valor límite anual de (NO2) y también se reduce el número de zonas con superación del valor objetivo para la protección de la salud de O3.

Los datos recabados en el informe muestran una ligera mejoría respecto al año 2018 en lo que se refiere al número de zonas que registran superaciones de dióxido de nitrógeno (NO2), partículas (PM10) y ozono (O3).

El informe de evaluación de la calidad del aire en España 2019 presenta los resultados que se notificarán a la Comisión Europea antes del 30 de septiembre de este año, detallando la situación de cada una de las zonas de calidad del aire con respecto a los valores legislados

La evaluación de 2019 se realizó para los siguientes contaminantes: dióxido de azufre (SO2), dióxido de nitrógeno (NO2), óxidos de nitrógeno (NOx), partículas (PM10 y PM2,5), plomo (Pb), benceno (C6H6), monóxido de carbono (CO), ozono (O3), arsénico (As), cadmio (Cd), níquel (Ni) y benzo(a)pireno (B(a)P).

En el caso del dióxido de nitrógeno se superó el valor límite horario (VLH) en Madrid capital, mientras que el valor límite anual (VLA) fue superado en cuatro zonas de España (Madrid, área metropolitana de Barcelona, y Granada y su área metropolitana).

Para las partículas contaminantes (PM10) se superó el valor límite diario (50 microgramos/m3) en Villanueva del Arzobispo (Jaén). En cuanto al ozono troposférico (O3), el avance muestra que en 2019 se siguieron registrando niveles elevados en zonas suburbanas o rurales, debido en gran medida a la alta insolación y a la emisión de sus precursores (principalmente NOx y compuestos orgánicos volátiles). Si en 2018 se registraron 35 superaciones del valor objetivo para la protección de la salud (VOS), 2019 se cerró con 34.

Análisis de los resultados obtenidos para el territorio castellano y leonés.

Para el año 2019 el informe indica que “únicamente” se ha producido la superación del valor objetivo en el caso del ozono troposférico (O3) para la protección de la salud en la zona “Montaña Sur de Castilla y León”, como consecuencia de los valores registrados en la estación ES1967A “Segovia 2”, de tipo urbana de tráfico (con 36 superaciones del valor de 120 µg/m3 en un promedio de 3 años) y la estación ES1990A EL MAILLO, de tipo Rural de fondo (con 38 superaciones). El valor objetivo de ozono para la protección de la vegetación también se supera en una única zona, “Zona Sur y Este de Castilla y León” (ES0831), por los valores alcanzados en la estación de El Maillo (ES1990A, de tipo rural de fondo, en la que se ha registrado una AOT40 en 5 años de 22352 µg/m3). El informe completo está disponible pulsando con el ratón en la imagen:

No obstante, si se tienen en cuenta los valores guía recomendados por la OMS, se podría decir que toda la población castellana y leonesa respira un aire perjudicial para la salud en el caso del ozono troposférico,  y la totalidad del territorio está expuesto a niveles de contaminación que dañan la vegetación. Hay que recordar que este contaminante secundario producido por la reacción entre el dióxido de nitrógeno y los hidrocarburos emitidos por el transporte y algunas industrias –en presencia de radiación solar–, puede provocar por inhalación irritación de los ojos y vías respiratorias superiores, reducción de la función pulmonar, un incremento del riesgo de enfermedades respiratorias agudas (asma, EPOC) y el agravamiento de patologías cardiovasculares, con resultado de hospitalización o muerte.

La actualidad en Castilla y León en este aspecto pasa por el adecuado desarrollo de la recientemente aprobada Estrategia para la mejora de la calidad del aire de Castilla y León (ACUERDO 28/2020, de 11 de junio, de la Junta de Castilla y León -BOCYL del 15 de junio de 2020-). Como ya informamos en su momento, UGTCyL, a través del Área de Medio Ambiente, presentó alegaciones en el período de información pública que apenas se tuvieron en cuenta, y aunque el ambicioso objetivo de reducir los niveles de inmisión por debajo de los límites legales y de los valores guía de la OMS para lo contaminantes primarios fue aplaudido desde esta Organización, creemos que las carencias del documento final, la ausencia de presupuestos asignados y el complejo escenario que representa la elevada presencia de ozono troposférico, podrían hacer que esté lejos de una versión adecuada que lleve a mejorar la calidad del aire que respiramos y, por ende, la salud pública y del medio ambiente. No obstante, los esfuerzos por mejorar la calidad del aire también dependerá, en parte, del desarrollo de la normativa correspondiente a la lucha contra el cambio climático y la transición energética, tanto en el ámbito autonómico, como nacional. En este último caso, la futura ley de cambio climático y transición energética pretende obligar a todas las ciudades españolas con más de 50.000 habitantes a tener su propio plan de calidad del aire y zonas de bajas emisiones, lo que atañe a 9 ciudades castellanas y leonesas. Estaremos de nuevo muy atentos al desarrollo normativo y de cómo va a afectar también a las personas trabajadoras, sobre todo en los ámbitos tanto de los cambios hacia sistemas productivos más eficientes y limpios, como de una movilidad sostenible hacia los centros de trabajo.

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