Únete al Día de la Tierra 2026 con el lema: «Nuestro Poder, Nuestro Planeta».

Únete al Día de la Tierra 2026 con el lema: «Nuestro Poder, Nuestro Planeta».

Desde la Unión General de Trabajadores, queremos alzar la voz en defensa de nuestro único hogar, que lleva años mandándonos mensajes de alerta y pidiendo que actuemos.


► Todos los días son el Día de la Madre Tierra.

En 2009, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 22 de abril como el Día Internacional de la Madre Tierra, para concienciar al mundo de la necesidad de proteger el medio ambiente y de la conservación de la biodiversidad. De la salud de nuestros ecosistemas depende directamente la salud de nuestro Planeta y sus habitantes. Restaurar aquellos que están dañados ayudará a acabar con la pobreza, a combatir el cambio climático y prevenir una extinción masiva. Pero sólo lo conseguiremos si todo el mundo pone de su parte.

► ¿Por qué «Nuestro poder, nuestro Planeta?.

El 22 de abril es una fecha clave para recordar que el planeta que habitamos tiene límites, y que protegerlo es también proteger nuestros empleos, nuestra salud y nuestras comunidades. El actual modelo de desarrollo y los avances económicos, tecnológicos y sociales han conducido a una reducción de la capacidad de la Tierra para sostener el bienestar humano actual y futuro. Extraemos muchos más recursos naturales de lo que nuestro Planeta es capaz de generar, lo que nos ha llevado a la situación de que actualmente vivimos como si tuviéramos 1,75 planetas. Además, en cada vez más gobiernos los marcos regulatorios que rigen la calidad del aire, la seguridad del agua, el uso del suelo o los sistemas energéticos, están siendo revisados ​​o modificados. 

Las políticas ambientales influyen en los costes que asumen los hogares, los gobiernos locales y las economías nacionales. Los cambios en estas políticas afectan los precios de los servicios públicos, la productividad agrícola, la disponibilidad de seguros, los gastos de recuperación ante desastres y los sistemas de salud pública. La participación comunitaria proporciona un mecanismo para mantener la continuidad y la rendición de cuentas cuando la capacidad institucional varía. 

“Nuestro Poder, nuestro Planeta”, refleja el papel fundamental que desempeña la acción colectiva en la configuración de los resultados ambientales, más allá de las estructuras de gobernanza formales. En todas las regiones, la participación ciudadana ha influido en las normas, su cumplimiento y la implementación local allí donde los impactos se sienten con mayor intensidad. 

► Cuidar a nuestra madre Tierra.

Sí, la Madre Tierra nos pide que actuemos, no por ella, sino por nosotros mismos. Para nuestra propia supervivencia necesitamos recuperar los ecosistemas, pues éstos sustentan todas las formas de vida de la Tierra, pero también nuestra salud. Restaurar aquellos que están dañados ayudará a acabar con la pobreza, a combatir el cambio climático y prevenir una extinción masiva. La pregunta que podríamos hacernos podría ser: ¿Cómo podremos lograrlo?

Por un lado, hay que subrayar que la acción ambiental local contribuye a la resiliencia y la continuidad en diversos contextos. Las iniciativas comunitarias, como la energía renovable descentralizada, los programas locales de reducción de residuos, la restauración de ecosistemas y la gestión sostenible del agua, se han asociado con una mayor fiabilidad de los servicios, una menor exposición a riesgos ambientales y costes más predecibles.  Por otro lado, al reducir la vulnerabilidad y garantizar la continuidad de los servicios esenciales y la actividad económica, la resiliencia institucional a nivel comunitario está contribuyendo a la estabilidad dentro de los sistemas regionales y globales más amplios, debido a su interconexión a nivel global. Las acciones emprendidas en una comunidad contribuyen a la resiliencia colectiva y la estabilidad compartida. 

► Sin Planeta no hay trabajo: transición ecológica justa YA!

Con la conmemoración del Día de la Tierra es necesario pararse a reflexionar sobre la situación de emergencia ecológica. Una crisis socioecológica a la que hay que hacer frente situando en el centro las indicaciones de la ciencia y la protección a los colectivos más vulnerables.

Las personas trabajadoras hemos de reivindicar el avance imparable hacia una economía que cuide nuestro Planeta, que cuide a las personas. Por eso, para UGT Castilla y León es fundamental que esta transición ecológica sea justa, por lo que conscientes del impacto social y en el empleo que conlleva sobrepasar los límites de nuestro Planeta, también hay que fijarse en la dimensión social y laboral que ha de tener la transición ecológica para que pueda llegar a buen término.

Y lo decimos claro: no hay justicia ecológica sin justicia social, y no hay transición si no hay derechos para quienes trabajan y sus territorios. Castilla y León no puede seguir siendo castigada por un modelo extractivista que se disfraza de verde, no puede haber municipios y comarcas donde se repiten viejas recetas: empresas que vienen, arrasan y se van, dejando suelo degradado, comunidades divididas, empleos sin futuro,  y todo sin contar con la gente ni con el territorio.

Desde UGT Castilla y León exigimos:

– Que se garantice empleo digno y estable en los nuevos sectores verdes.

– Que se planifique con transparencia y participación real de las personas trabajadoras.

– Que se proteja el territorio y sus comunidades, y no se las utilice como zonas de sacrificio.

Ello debe hacerse bajo el paraguas de la transición justa, un enfoque que permite que los sindicatos participen activamente en la toma de decisiones de las políticas climáticas y medioambientales en el marco empresarial y en el diálogo social, para no dejar a nadie atrás. No vamos a quedarnos de brazos cruzados mientras se juega con el futuro de nuestra tierra y nuestra gente. La transición ecológica será con derechos o no será.

 

Fuentes:
Día de la Tierra 2026. EARTHDAY.ORG
Día Internacional de la madre Tierra, 22 de abril. Naciones Unidas.

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