Día M. de lucha contra la desertificación y sequía. Pastizales: Reconocer, respetar y restaurar.

Día M. de lucha contra la desertificación y sequía. Pastizales: Reconocer, respetar y restaurar.

En 2026 se pone el foco en los pastizales como ecosistema a proteger de la desertización, coincidiendo con la declaración por parte de Naciones Unidas del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores.  


Cuatro años después de los graves incendios forestales de la sierra de La Culebra y después del desastre de 2025, recordamos la importancia de la anticipación ante los escenarios de riesgo potencial de incendios forestales ante una época estival que se espera especialmente cálida.

► Cuando la Tierra nos pide ayuda.

La desertificación se debe a la degradación de los ecosistemas secos y subhúmedos, que cubren un tercio del Planeta, y no hace referencia al avance de los desiertos existentes. Muchas de estas zonas son cada vez más vulnerables como consecuencia de la sobreexplotación de los recursos naturales y del uso inadecuado del agua. La pobreza, la inestabilidad política, la deforestación, las alteraciones ecosistémicas o las malas prácticas de riego, afectan negativamente a la productividad del suelo.

Las sequías se encuentran entre las mayores amenazas para el desarrollo sostenible, especialmente en los países del Sur, aunque bien es cierto que cada vez son más las naciones del Norte global afectadas. De hecho, las previsiones estiman que para 2050 las sequías afecten a más de las tres cuartas partes de la población mundial. El número y la duración de las sequías han aumentado un 30% desde 2000 y, a día de hoy, 884 millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua potable segura. Además, 2.600 millones de personas carecen de acceso a saneamiento básico, el 40% de la población mundial. Ningún país es inmune a la sequía, pero muchos países tampoco lo son a la pobreza hídrica consecuencia de la desigualdad socioeconómica, la existencia de infraestructuras deficientes y/o la mala gestión del agua.

► Pastizales: Reconocer, respetar y restaurar.

Más de la mitad del PIB mundial depende de ecosistemas saludables. Sin embargo, cada año, un área del tamaño de Egipto se degrada, lo que provoca la pérdida de biodiversidad, aumenta el riesgo de sequía y desplaza a comunidades. Uno de los ecosistemas más extensos del mundo, y a la vez, más desatendidos es el de los pastizales, y por ello bajo el lema «Pastizales: Reconocer, respetar y restaurar», la conmemoración de este año hace un llamamiento al mayor reconocimiento del valor económico, ecológico y cultural, al respeto por sus guardianes tradicionales y a una mayor inversión en la restauración de los pastizales degradados.

Aproximadamente la mitad de estos ecosistemas se encuentran degradados o en riesgo, lo que conlleva graves consecuencias para la seguridad alimentaria e hídrica, la biodiversidad, la resiliencia climática y los medios de vida rurales. Sin embargo, ya existen vías de acción viables. Invertir en la gestión sostenible de la tierra y el agua, en una mejor preparación ante las sequías y en la restauración liderada por las comunidades puede contribuir a salvaguardar estos paisajes y a las personas que dependen de ellos.

Ahora es el momento de reconocer el valor de los pastizales, respetar a sus guardianes tradicionales y restaurar estos paisajes para las generaciones futuras.

A tener muy en cuenta.

– Durante la segunda mitad del siglo XX se ha detectado ya una reducción de entre el 10 y el 20 % de los recursos hídricos disponibles en muchas cuencas de la península Ibérica. En el caso de la cuenca del Duero (según el informe «Evaluación del impacto del cambio climático en los recursos hídricos y sequías en España»), se espera para el horizonte 2010-2040 una reducción de la aportación natural de la cuenca de un 11%.

– La temperatura media del mar Mediterráneo se calienta un 20% más rápido que la media mundial.

– Los datos de la AEMET revelan una clara tendencia desde 1971 a temperaturas más extremas, tanto en valores promedio como en máximas y mínimas.

– Según el «Atlas de la desertificacion en España», el 41% del territorio español se encuentra en peligro de sufrir desertificación.

– Según el «Atlas Mundial de la Desertificación», España es uno de los países de Europa con mayor riesgo de desertificación. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, España es también uno de los países de la UE con mayor riesgo de incendios, fenómeno que se agrava en situaciones de sequía y en suelos desertificados.

 

Proyecciones de aridez. Comparación entre 1981-2010 y el 2071-2100 en el escenario RCP8.5.
Atlas Mundial de la Desertificación. Centro Común de Investigación, Comisión Europea.

Como reconoce el informe «Impactos y riesgos derivados del cambio climático en España», se espera, por un lado, un aumento generalizado en la intensidad y magnitud de las sequías meteorológicas e hidrológicas bajo escenarios de cambio climático —debido, principalmente, al aumento de la evapotranspiración y a la reducción de las precipitaciones— y, por otro, una creciente aridez y un aumento del riesgo de desertificación. Dos fenómenos diferentes, pero íntimamente relacionados, con capacidad de generar importantes efectos adversos sobre la sociedad, la economía y los ecosistemas, que se agravarán en un futuro cercano como consecuencia del cambio climático y de la persistencia de un modelo de gestión insostenible de los recursos suelo y agua. Las previsiones, muy negativas, apuntan a que los periodos de sequía en la península Ibérica serán cada vez más frecuentes e intensos que los actuales, lo que agravaría todavía más los procesos de desertificación. En Castilla y León se contabilizan cientos de miles de hectáreas en riesgo alto o muy alto de desertificación, según se observa en el siguiente mapa del Ministerio de Transición Ecológica.

Un 41% de nuestro país está afectado por desertificación y, por tanto, en riesgo de transformarse en un futuro no muy lejano
en un páramo infértil sin rastro de agua. En Castilla y León es la provincia de Valladolid la que sale peor parada.

► UGT Castilla y León con el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía.

Desde UGT Castilla y León reclamamos una respuesta decidida frente a la sequía y la desertificación basada en la planificación, la prevención y la adaptación al cambio climático. Por ello instamos al nuevo Gobierno castellano y leonés a anticiparse a los peores efectos del cambio climático, impulsando la lucha contra la desertificación y la sequía a partir de la planificación —con la elaboración de una ley de cambio climático y transición ecológica justa que contenga mecanismos fiables de gobernanza—, y a partir de la acción —con el abandono progresivo del modelo de la gestión del riesgo hacia otro donde la prevención, la mitigación y la adaptación estén en el centro—.

Asimismo, defendemos una política forestal integral centrada en la prevención de incendios, con medios suficientes y empleo estable y digno para los profesionales del sector. La lucha contra la desertificación constituye también una oportunidad para generar empleo verde en el medio rural y avanzar hacia modelos productivos más sostenibles. Ante unos riesgos climáticos crecientes, es imprescindible actuar con ambición, cooperación y participación social para no dejar a nadie atrás.

En relación con el agua, consideramos indispensable establecer una gestión eficiente, así como planes de actuación con medidas destinadas a paliar los efectos de la sequía. Las distintas confederaciones hidrográficas que ejercen sus políticas en Castilla y León deben tener en cuenta los estudios e informes científicos que anticipan una reducción de la disponibilidad de recursos hídricos, especialmente a la hora de autorizar nuevas concesiones a macroproyectos. Además, deberían esforzarse en mantener una postura rotunda e inequívoca frente a la sobreexplotación y la contaminación de los recursos hídricos y la proliferación de pozos ilegales.

Las señales científicas son más que contundentes, pero nuestra vulnerabilidad ante los riesgos climáticos sigue aumentando. Está en nuestra mano intentar mitigar la sequía y los procesos de desertificación, y existen soluciones y herramientas sobradamente conocidas para ello, siempre a partir del fortalecimiento de la participación y la cooperación a todos los niveles, incluidos los sindicatos.

 

Bibliografía:

«Atlas de la desertificacion en España». Martínez-Valderrama, J., Olcina Cantos, J., Guirado, E., Martí-Talavera, J., Cintas, J. (eds.) (2025). Atlas de la desertificación de España. Publicaciones de la Universidad de Alicante.
– «Atlas Mundial de la Desertificación»
«Evaluación de los cambios de los climas mediterráneos y áridos según las proyecciones climáticas RCP4.5 y RCP8.5 en Europa«. Barredo, JI, Mauri, A., Caudullo, G. et al. 175, 3955–3971 (2018). 
«Evaluación del impacto del cambio climático en los recursos hídricos y sequías en España”. M. Barranco, M. Dimas, A. Jiménez, F. Estrada. , CEDEX, 2018.
–  «Impactos y riesgos derivados del cambio climático en España». J. Sanz y E. Galán.MITECO, 2021.
«Primer atlas de la desertificación en España: más del 40% del territorio está amenazado». Rafa Burgos, Nacho Catalán (gráficos). El País, nov. 2025.

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