22 May Día Internacional de la Diversidad Biológica: Acción local para un impacto mundial.
El tema de esta edición pretende enfatizar la esperanza, la solidaridad y la importancia de trabajar juntos a todos los niveles para construir un futuro de vida en armonía con la naturaleza.
► La pérdida de la biodiversidad es una pérdida para la humanidad.
Se entiende por biodiversidad la amplia variedad de plantas, animales y microorganismos existentes, pero también incluye las diferencias genéticas dentro de cada especie, así como la variedad de ecosistemas (lagos, bosques, desiertos, campos agrarios,…), que albergan múltiples interacciones entre sus miembros (humanos, plantas, animales) y su entorno (agua, aire, suelo…).
Los recursos biológicos son los pilares que sustentan las civilizaciones, por lo que parece claro que lo que está en juego no podría ser más crítico: el Planeta está experimentando un peligroso declive en la naturaleza como resultado de las actividades humanas. El Planeta está sufriendo la mayor pérdida de vidas desde la época de los dinosaurios. Son ya un millón de especies de plantas y animales (de las 8 millones de especies estimadas en el mundo) las que están en peligro de extinción, gran parte de las cuales lo estarán en cuestión de unas décadas. Dada la importancia de la educación y la conciencia públicas sobre esta amenaza, las Naciones Unidas decidieron proclamar la celebración de este Día Internacional de la Diversidad Biológica cada año.
►Acción local para un impacto mundial.
A pesar de nuestros avances tecnológicos, seguimos dependiendo de la naturaleza para cosas esenciales como el agua, la comida, los medicamentos, la ropa, la energía y mucho más. Por eso, es vital que respetemos, protejamos y restauremos la biodiversidad.
En diciembre de 2022, el mundo dio un paso histórico al adoptar el Marco Mundial Kumming-Montreal, también conocido como El Plan de Biodiversidad. Este ambicioso acuerdo establece 23 metas para 2030 y 4 grandes objetivos mundiales para 2050 con un propósito claro: detener y revertir la pérdida de la naturaleza. Entre los elementos clave del marco se encuentran: restaurar el 30% de los ecosistemas, reducir a la mitad la introducción o asentamiento de especies invasoras y movilizar al menos 200.000 millones anuales en estrategias que beneficien a la biodiversidad. Todo ello de aquí a 2030.
En el Día Internacional de la Biodiversidad, bajo el lema “Acción local para un impacto global”, se pone en el centro una idea poderosa: los grandes cambios comienzan a pequeña escala. El éxito de este plan para evitar la pérdida de biodiversidad depende de la fuerza de las acciones locales, del compromiso de comunidades, organizaciones y gobiernos trabajando conjuntamente. Pero también es un llamamiento urgente. El tiempo corre. El momento de actuar es ahora.
► Las personas trabajadoras y los sindicatos debemos implicarnos en la protección y uso sostenible de la biodiversidad y los ecosistemas.
Tenemos que reflexionar sobre qué modelo de desarrollo queremos tener para ser justos con la mayor parte de la población mundial en un marco de solidaridad intergeneracional, ya que el actual modelo de crecimiento (que ha generado enormes desigualdades) no da respuesta a muchas de las exigencias sociales. Debemos trabajar juntos para cambiar el rumbo de la actividad económica con un objetivo claro: el equilibro de los ecosistemas. Nuestras líneas de actuación deben tener dimensiones económicas, sociales y laborales para hacer posible un desarrollo sostenible que sea físicamente posible, apostando por el diálogo social, con objeto de que las organizaciones sindicales aportemos nuestra experiencia. Las personas trabajadoras hemos de reivindicar constantemente el valor del patrimonio natural y la biodiversidad, fuente de nuestro bienestar y nuestro trabajo. Actuemos ahora y protejámosla antes de que sea demasiado tarde.
UGT mantiene que la protección y el cuidado de la biodiversidad puede ser un sector muy intensivo en puestos de trabajo. La agricultura y ganadería ecológicas, regenerativas, y de proximidad, el cuidado y mantenimiento de nuestros bosques, la vigilancia de espacios naturales, la recuperación de especies y de espacios degradados, la protección de especies amenazadas, etc., son sectores altamente demandantes empleo. Unos puestos de trabajo de alta cualificación, verdes y de calidad, que ayudarán a impulsar el desarrollo rural y la diversificación de la economía local. Para maximizar las oportunidades es imprescindible que las Administraciones Públicas, las empresas y los sindicatos trabajen conjuntamente las políticas y medidas a implantar.
UGT forma parte de la Alianza por la Restauración de la Naturaleza, que en el contexto del futuro Plan Nacional de Restauración defiende que la restauración no puede limitarse a proyectos aislados ni a medidas compensatorias, sino que debe abordarse como una política estructural y transversal, siendo un motor de empleo verde de calidad y de revitalización del medio rural.

► UGT Castilla y León demanda que el cuidado de la biodiversidad esté en el centro de la toma de decisiones.
Castilla y León es una de las regiones con mayor biodiversidad de Europa, albergando más de 320 taxones de fauna protegida y representando cerca del 16% de la Red Natura 2000 española. Sin embargo, de forma generalizada, los planes aprobados para dichos espacios no son suficientemente concretos, o tienen medidas vagas, poco cuantificables y sin presupuesto asignado, una situación que requiere una rectificación urgente.
Fuera de las áreas protegidas, no obstante, también se debe prestar especial atención a la protección de la diversidad biológica, donde la gestión municipal es protagonista. Tanto en los ámbitos municipales urbanos, como en los espacios de transición y en las zonas rurales, será determinante para la conservación de la diversidad biológica cómo se gestione el territorio, por lo que reivindicamos que nuestras Administraciones tengan en cuenta esta clara vinculación recíproca entre gestión urbana, desarrollo rural y conservación de la biodiversidad, y elaboren propuestas para contribuir a la integración efectiva y sostenible del progreso socioeconómico en las zonas rurales y la protección la naturaleza.
Por último, ante la nueva campaña de prevención de incendios forestales en Castilla y León —y en un contexto marcado por el aumento del combustible vegetal tras una primavera húmeda y por el agravamiento de la emergencia climática—, desde UGT se está alertando de una campaña que sigue sin mejoras, pese a los grandes incendios vividos recientemente y a las reformas anunciadas por la Junta, y se denuncia déficit de personal, vacantes estructurales, falta de formación suficiente y ausencia de inversión sostenida. No puede haber transición ecológica justa sin servicios públicos ambientales fuertes, empleo digno y gestión sostenible del territorio. En ese marco, agentes medioambientales y celadores aparecen no solo como personal de emergencia, sino como trabajadores esenciales para la conservación de la diversidad biológica, la cohesión territorial y la resiliencia climática de Castilla y León.

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